domingo, 5 de agosto de 2007

Mis pintores preferidos Fernando Botero

Fernado Botero





(Medellín, Colombia, 1932) Pintor y escultor colombiano. Se graduó en 1950 en el Liceo de la Universidad de Antioquia, sita en su ciudad natal. Posteriormente viajó a España para estudiar a los grandes maestros de la pintura española (en especial a Goya y Velázquez). Sus primeras obras de retratos, paisajes y escenas costumbristas están realizadas con una pincelada muy suelta, que se irá empastando progresivamente, al tiempo que tanto la perspectiva como las figuras se hacen arbitrarias. A principios de los años sesenta se estableció en Nueva York, donde sus pinturas le granjearon una notable popularidad en el mercado artístico estadounidense. Entre sus obras más conocidas cabe destacar La alcoba nupcial, Mona Lisa a los doce años y El quite. Su traslado a París coincidió con sus primeros trabajos escultóricos, que compartían las características de su obra pictórica. El estilo de Botero, plenamente figurativo, se caracteriza en lo plástico por cierto aire naïf y en lo temático por la representación de personas y animales siempre como figuras corpulentas, incluso claramente obesas. En la década de 1980 se convirtió en uno de los artistas vivos más cotizados del mundo, y algunas esculturas suyas realizadas en bronce, mármol y resina fundida (Mujer a caballo, Perro, La corrida, etc.) pasaron a ser parte integrante del paisaje urbano de muchas ciudades.

La Hermana Juliana


Nació en Mogliano, Macerata, Le Marche, el 27 de Abril de 1918 y actualmente reside en la sede del Colegio del Huerto de nuestra ciudad. Ingresó a la Congregación Religiosa fundada por San Antonio Maria Gianelli, Hermanas de la Caridad Hijas de María San- tísima del Huerto, y fue invitada a realizar su acción Misionera como novicia en Argentina, a los 19 años. Tomó sus votos perpetuos en 1943 y egresó con el título de maestra normal nacional en el Colegio Nuestra Señora del Huerto, desempeñándose como docente en Bell Ville, Espe- ranza, Córdoba, Rosario, Jesús María y Santa Fe. Pero no se limitó a la docencia. Su inquieta vocación de servicio la llevó a barrios humildes en busca de los más necesitados de bienes materiales y espirituales. Allí también estubo presente durante la inundación de 2003, llegando en tractor para llevar la ayuda esperada. Por más de 30 años es- tubo al frente del Colegio. La suya es una vida dedicada a la educación y formación cristiana de niñas y adolescentes, con ele testimonio vivo de la virtud y valores que dignifican al hombre. En quienes la conocieron y conocen, con solo escuchar su nombre surge la imagen de aquella mujer que supo man- tener coherencia y tenacidad con el paso del tiempo, en momentos buenos y adversos. Ha recibido condecoraciones y reconocimientos varios, "Como ciudadana ilustre" por la Marchigiana de Santa, también por el Servicio Provincial de Ense- ñanza Privada, etc. pero hace unos años cuando la quisie ron llevar a otro lugar se resistió con tanta vehemencia y con tanto amor por parte de muchas alumnas y ex-alumnas que se salio con la suya y aun permanece en esta ciudad, que eligió para quedarse hasta que Dios diga basta, has cumplido tu misión.

"Como olvidarme de esa diminuta figura, agachadita,
que
acompañó la educación de mis dos hijas durante
13 años
cada una desde el año 1978 que comenzó Ma-
ría Claudia
hasta 1994 que termino la secundaria Ma-
ría Verónica, fueron
16 años de verla, con un profun-
do amor hacia las niñas, la veo
aun por la calle y las
lágrimas resbalan pro mis mejillas.....

forma pare de una gran época de mi vida.....que co-
mo toda
jamás retorna, Hermana Juliana no puedo
dejar de asociarte,
amen de las diferencias de mi
madre.....hay un hilo invisible
que las une, no se
porque pero una me retrotrae a la otra yviceversa.
TE QUIERO HERMANA JULIANA, gracias por

querer tanto a los niños y jóvenes y a la Ciudad".
Isa

Maceratta
Su nombre tal vez deriva del latino maceriae, "escombros", para indicar que la ciudad fue reconstruida con los materiales recuperados tras la destrucción de la originaria ciudad romana. Interesantes son la Plaza de la Libertad con la renacentista Galería de los Mercaderes (Loggia dei Mercanti), la Catedral del siglo XVIII y la contigua basílica-santuario de la Virgen de la Misericordia, el grandioso Sferisterio (especie de antiguo Frontón) neoclásico.