....Que dolor, cuanta impotencia, cuanta desazón, cuantos PORQUE????
Si el era un PACIFICADOR, desprovisto de tanta condición de consumismo de tanta frivolidad?
Porque la VIOLENCIA? PORQUE ESA CRUELDAD???
esla la noticia que no quisiera reflejar
Admiraba ese cantautor tan feliz me hacía¡¡
era el Indio Gasparino, luego fue Facundo Cabral y siempre me emocionaba escucharlo.
lo vi en el Teatro junto a Alberto Cortez y me hizo feliz su actuación y todas sus manifestaciones
gracioasas y con tanta intensidad...........
No puedo creerlo, me siento muy triste, mucho y a la vez IMPOTENTE, EL HIZO FELIZ A GENERACIONES..................................
y jamás morirá su obra, su filosofia de vida quedara inmortal como los grandes, como solo quedan en el inconciente colectivo para SIEMPRE
EL ERA SIMPLE, DESPOJADO, VIVIA EN HOTELES, NO TENIAA POSESIONES Y FUE AMANDO Y SERA POR TODAS LAS PERSONAS DE BIEN
EN CADA LUGAR QUE ESTUVO SU HUELLA ERA PROFUNDA Y LO SERE SECULA SECULORON
TE AMAMOS AMADO FACUNDO¡
UNICO EN SU GENERO
GENEROSO COMO HOMBRE
Y SU PASION MAS GRANDE ERA DE ANDARIN
REPRESENTABA MAS QUE NADIE EL MUNDO SIN FRONTERAS CON UN LADO MISTICO
Y SINGULAR COMO ARTISTA
LA ESTRUCTURA DE SUS ESPECTACULOS ERAN UNICOS........... CON HUMOR, TERNURA Y PASIÓN...
l ministro de Gobierno guatemalteco aseguró que los disparos que recibió el artista iban dirigidos al empresario nicaragüense Henry Fariña, quien lo llevaba al aeropuerto y quedó gravemente herido tras el ataque.
Facundo Cabral, un mensajero de la paz
El cantautor nació el 22 de mayo de 1937. Grabó con varios cantantes como Alberto Cortés, Julio Iglesias, Pedro Vargas y Neil Diamond. Su mayor éxito, la canción "No soy de aquí, ni soy de allá".
El cantautor argentino Facundo Cabral nació el 22 de mayo 1937 en La Plata. Su infancia fue dura y desprotegida. Él y sus seis hermanos fueron criados por su madre, ya que su padre abandonó el hogar a los pocos años de su nacimiento.
Al poco tiempo, la familia se mudó a Tierra del Fuego, en el extremo sur de la Argentina, cuando el cantante ya tenía 8 años, se fueron a vivir a Tandil. "La gente nos miraba con lástima. Un día le pregunté a mi mamá si estábamos abandonados y me dijo que no, que estábamos de vacaciones. Y que nos acostumbremos porque íbamos a ser turistas para siempre", contó Cabral en una entrevista.
La vida de Cabral fue luchada y marginal. Estuvo encerrado en un reformatorio del que logró escapar y su vida cambió para siempre. Dijo que fue ahí cuando encontró a Dios en las palabras de Simeón, un viejo vagabundo. "Más que criado por mi madre, yo visitaba a mi madre. Ella llegó a decir que yo no era artista, que era un prófugo. Decía que me había inventado un oficio para escapar del pueblo, y algo de razón tenía", decía Cabral, que comenzó tocando la guitarra y cantando folklore.
Admirador de Atahualpa Yupanqui y José Larralde, en 1959 viajó a la ciudad balnearia de Mar del Plata. Allí consiguió trabajo en un hotel, gracias a que el dueño del lugar lo vio con su guitarra y le dio la oportunidad de cantar.
Su primer nombre artístico fue "El Indio Gasparino", con el que grabó discos "comerciales" que no lograron mayor repercusión. Ya con su verdadero apellido, grabó "No soy de aquí, ni soy de allá" y comenzó a trascender las fronteras, cantando en nueve idiomas con artistas como Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas o Neil Diamond, entre otros. Años después, esa canción la cantaría incluso Homero Simpson.
Fue considerado un hombre de gran profundidad. Influenciado en lo espiritual por Jesús, Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta. "Su secreto era poner la fuerza donde tenía que ponerla. Por él entendés que se puede ser feliz viendo el sol y caminando", dijo hoy el periodista Oscar Gómez Castañón, que lo entrevistó en algunas oportunidades y lo definió como un "caminante y un juglar".
En literatura admiraba a Jorge Luis Borges y Walt Whitman, quienes imprimieron a su vida un rumbo espiritual de observación constante a todo lo que sucedía.
A medida que pasaron los años se involucró con la sociedad y sus canciones se tornaron críticas, aunque sin dejar de lado su habitual sentido del humor. Cuando estalló el golpe de Estado en Argentina, decidió irse del país por la situación interna y se radicó en México, desde donde siguió con su vida de nómade incansable que llegó a recorrer más de 150 países como cantante de protesta.
Instalada la democracia, en 1984 retornó a Argentina como un artista consagrado. Con sus conciertos llenó teatros y estadios, fue nombrado ciudadano ilustre en Buenos Aires en reconocimiento a sus esfuerzos por lograr la paz y propagar el amor, lo que además le valió que en 1996 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo declarara "Mensajero Mundial de la Paz".
Después de dos años alejado de los escenarios porteños, sus últimas actuaciones en el país fueron en el ND Ateneo con invitados no cantantes. "Si no hablara de Dios, llenaría el Luna Park", admitó en una entrevista con la revista Ñ.
Me gusta el sol, Alicia y las palomas,
el buen cigarro y la guitarra española,
saltar paredes y abrir las ventanas
y cuando llora una mujer.
No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad.
Me gusta el vino tanto como las flores
y los conejos y los viejos pastores
el pan casero y la voz de Dolores
y el mar mojándome los pies.
No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad.
Me gusta estar tirado siempre en la arena
o en bicicleta perseguir a Manuela
o todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal.
No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad.




El capitán de Los Pumas reconoció que “había que ganar como sea”. Además, declaró que se unieron en la adversidad. Y dijo que nunca pudieron jugar bien ante Escocia.
