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domingo, 12 de agosto de 2007

Mis pintores favoritos PEREZ CELIS



Pérez Celis nació en Buenos Aires en 1939.

Ha tenido numerosas exhibiciones individuales y
colectivas en varias partes del mundo, (Latino
América, USA, Canadá, Europa y Japón).

Sus trabajos pueden ser admirados en importantes
colecciones privadas en Museos Nacionales e
Internacionales y galerías, (Museo de Arte
Moderno de Bs. As., Nueva York, etc.).
Ha sido galardonado con la Orden del Sol
en grado de Comendador por el gobierno peruano
(Belaunde Terry).
Ha realizado varias obras públicas, tales como
murales y esculturas en la Universidad de Morón,
Universidad de Belgrano, Mercedes Benz (Japón),
estadio de Boca Juniors en Bs. As., Patio
de Madera (Rosario) y el Edificio Fortabat.
Todos estos trabajos expresan su estética
multifacética. Pérez Celis ha dado conferencias
en escuelas, instituciones y universidades en todo
el continente, asi como también en Europa y Asia.

Hay numerosas publicaciones sobre su trabajo en
diferentes idiomas en América, Europa y Japón.
Existen diversos libros publicados sobre su obra,
escritos por Gastón Diehl, Rafael Squirru,
Ted Castle, Peter Frank y otros. Más recientemente,
Pérez Celis ilustró la obra "Leaves of Grass" de
Walt Whitman, traducida por Jorge Luis Borges y
publicada por Juárez Editor.

La editorial Planeta publicó en el año 1999,
"Pérez Celis, Pinturas, Murales, Esculturas"
por Susan C. Larsen y Renato Rita.
Ha obtenido premios y distinciones; entre ellos,
el Premio del Jurado de Montecarlo, y el premio
a la trayectoria de A.D.D. y D en Buenos Aires.
Como trabajos participativos con niños y el público,
las Mega Exposiciones llevadas a cabo en la
Biblioteca Nacional en 1994 y en el Palais de
Glace en 2000, superaron todas las expectativas
de concurrencia.

El artista ha vivido y trabajado en Buenos Aires,
Montevideo, Lima, Caracas, París, Nueva York.
En la actualidad reparte su tiempo entre Miami
y Buenos Aires.

Entre su cuadros me gustan mucho, La pasion de
Guillo,La musica, Dueto, Nuestro vuelo,
Fuente de la sabiduria, Germinal,
Luz Interior

domingo, 5 de agosto de 2007

Mis pintores preferidos Fernando Botero

Fernado Botero





(Medellín, Colombia, 1932) Pintor y escultor colombiano. Se graduó en 1950 en el Liceo de la Universidad de Antioquia, sita en su ciudad natal. Posteriormente viajó a España para estudiar a los grandes maestros de la pintura española (en especial a Goya y Velázquez). Sus primeras obras de retratos, paisajes y escenas costumbristas están realizadas con una pincelada muy suelta, que se irá empastando progresivamente, al tiempo que tanto la perspectiva como las figuras se hacen arbitrarias. A principios de los años sesenta se estableció en Nueva York, donde sus pinturas le granjearon una notable popularidad en el mercado artístico estadounidense. Entre sus obras más conocidas cabe destacar La alcoba nupcial, Mona Lisa a los doce años y El quite. Su traslado a París coincidió con sus primeros trabajos escultóricos, que compartían las características de su obra pictórica. El estilo de Botero, plenamente figurativo, se caracteriza en lo plástico por cierto aire naïf y en lo temático por la representación de personas y animales siempre como figuras corpulentas, incluso claramente obesas. En la década de 1980 se convirtió en uno de los artistas vivos más cotizados del mundo, y algunas esculturas suyas realizadas en bronce, mármol y resina fundida (Mujer a caballo, Perro, La corrida, etc.) pasaron a ser parte integrante del paisaje urbano de muchas ciudades.

martes, 31 de julio de 2007

Mis Pintores Pero Pablo Rubens



Pieter Paul Rubens

(Siegen, actual Alemania, 1577-Amberes, actual Bélgica, 1640) Pintor flamenco. Fue la gran figura del Barroco en la Europa septentrional. Las fuentes lo recuerdan como un gran humanista, un idealista clarividente, hombre reservado y honesto que despreció la actitud arrogante de los poderosos. Tuvo más influencia que Rembrandt a pesar de que a su pintura grandilocuente le falta algo de sinceridad.
En razón de las creencias religiosas de su padre, un abogado calvinista, pasó su primera infancia en Siegen y Colonia. En 1587, la muerte de su progenitor le permitió desplazarse a Amberes, donde estudió pintura con tres artistas poco conocidos; uno de ellos, Otto Vaenius, le indujo a realizar el tradicional viaje a Italia, que resultó decisivo para la formación del artista.

Por otra parte, revalorizó el cuadro de caza y de batallas, un género muy adecuado a su preferencia por el dinamismo y las composiciones complejas, y sobresalió también como creador de escenas costumbristas (El jardín del amor) y de cartones para tapices, con grandes ciclos como la Historia de Aquiles y el Triunfo de la Eucaristía.

A partir de 1620 recibió importantes encargos de varias cortes europeas, entre ellos el de la historia de María de Médicis para el palacio del Luxemburgo de París y la decoración del salón de banquetes (banquetinghouse) del palacio de Whitehall, en Londres. En estas obras destinadas a la decoración de amplios ambientes, el genio pudo dar rienda suelta a su sentido monumental y decorativo de la pintura a través de enormes frescos cargados de figuras y de motivos ornamentales, en los cuales la composición se basa en grandes líneas diagonales que añaden, si cabe, mayor sensación de movimiento al conjunto.

En su faceta de retratista, Rubens se inclinó por la idealización de los rostros y la magnificencia de las actitudes; además de personajes importantes, retrató en obras encantadoras a sus dos esposas, Isabel Brandt y Helena Fourment; la primera murió en 1626 y cuatro años más tarde, en 1630, Rubens contrajo matrimonio con la segunda, una hermosa joven a la sazón de dieciséis años, a quien conocía desde niña.

A lo largo de ocho años (1600-1608), recorrió los principales centros artísticos italianos y copió obras maestras para la colección de su mentor, el duque de Mantua. Durante el período italiano produjo sus primeras obras (La exaltación de la cruz, El bautismo de Cristo), muy influidas todavía por la pintura italiana y alejadas de su estilo de madurez. Lo más relevante de esta época es seguramente la serie de retratos aristocráticos que pintó en Génova.

Después de un viaje a España, adonde fue enviado por el duque de Mantua para llevarle unos presentes a Felipe III y donde realizó algunas obras, en 1608 regresó a Amberes debido a una grave enfermedad de su madre y se estableció definitivamente en esta ciudad, que sólo abandonó más adelante para la ejecución de encargos concretos. Abrió en Amberes una casa-taller en la que, con la colaboración de numerosos ayudantes especializados, ejecutó gran número de obras en respuesta a la multitud de encargos que recibía.

En las realizaciones de los años 1601-1614 (Adoración de los Magos, Anunciación, El descendimiento de la cruz), la personalidad artística de Rubens aparece ya definitivamente formada: grandiosidad y sentido dramático, dinamismo intenso, pasión por el dibujo. Paulatinamente, los intereses del artista se amplían y añade el género mitológico al religioso, así como el paisaje y el género costumbrista. Mitológicas son, de hecho, algunas de sus obras más conocidas, como Las tres Gracias, el Rapto de las hijas de Leucipo o Diana y las ninfas, en las que resulta evidente la inclinación del artista hacia las musculaturas poderosas, las carnes sonrosadas y exuberantes y las tonalidades claras y alegres.

Por otra parte, revalorizó el cuadro de caza y de batallas, un género muy adecuado a su preferencia por el dinamismo y las composiciones complejas, y sobresalió también como creador de escenas costumbristas (El jardín del amor) y de cartones para tapices, con grandes ciclos como la Historia de Aquiles y el Triunfo de la Eucaristía.

A partir de 1620 recibió importantes encargos de varias cortes europeas, entre ellos el de la historia de María de Médicis para el palacio del Luxemburgo de París y la decoración del salón de banquetes (banquetinghouse) del palacio de Whitehall, en Londres. En estas obras destinadas a la decoración de amplios ambientes, el genio pudo dar rienda suelta a su sentido monumental y decorativo de la pintura a través de enormes frescos cargados de figuras y de motivos ornamentales, en los cuales la composición se basa en grandes líneas diagonales que añaden, si cabe, mayor sensación de movimiento al conjunto.

En su faceta de retratista, Rubens se inclinó por la idealización de los rostros y la magnificencia de las actitudes; además de personajes importantes, retrató en obras encantadoras a sus dos esposas, Isabel Brandt y Helena Fourment; la primera murió en 1626 y cuatro años más tarde, en 1630, Rubens contrajo matrimonio con la segunda, una hermosa joven a la sazón de dieciséis años, a quien conocía desde niña.

Mis pintores - Pierre Auguste Renoir



Pierre Auguste Renoir

(1841-1919) Pintor francés, nacido en Limoges y fallecido en Cagnes-sur-Mer. Pierre Auguste Renoir es uno de los pintores más ilustres de su época, clasificado generalmente entre los impresionistas. Cuando apenas contaba 20 años, sus cuadros eran ya aceptados en el Salon. Posteriormente, sin embargo, sufrió la influencia de los artistas que exponían en el Salon des Refusés, así como de la obra de Manet, y quedó tan íntimamente vinculado a los impresionistas que en 1874 y 1878 figuraron sus cuadros en las exposiciones de esta escuela. El estilo de su madurez es enteramente personal, por lo que no se le puede encuadrar absolutamente en ninguna de las múltiples escuelas pictóricas establecidas.

Sus experiencias juveniles constituyeron una preparación verdaderamente única para su carrera. En París, adonde se trasladó su familia en su temprana infancia, Pierre Auguste Renoir entró a trabajar a los 13 años en una fábrica de porcelana, donde se dedicó a la tarea de pintar bocetos sobre china. En 1858, al quebrar la fábrica, Renoir, que entonces contaba 17 años, trabajó como decorador de abanicos y sombrillas. Este trabajo requería frecuentemente la copia de cuadros, especialmente de los pintores, de Renoir franceses del siglo XVIII. Esta actividad artesana influyó decididamente sobre su preferencia posterior por los tonos claros y por los pintores de este período. Sus ganancias le permitieron financiar sus estudios con el artista franco-suizo Charles Gabriel Gleyre.

En la academia de Gleyre tuvo por compañeros de estudios a Bazille, Monet y Sisley. En sus excursiones a los parques de Fontainebleau, conoció al paisajista Díaz, quien le dio útiles consejos sobre arte. Este período marca también el comienzo de su amistad con Cézanne, que se prolongó durante muchos años.
Sus primeras obras muestran, sucesivamente, la influencia de Courbet, Delacroix y Manet. Entre los cuadros más famosos de la época impresionista de Renoir destaca Le Moulin de la Galette, representación al aire libre con numerosas figuras encantadoras bañadas por jirones de luz solar. El color es desigual y carece de negro, elemento que por entonces Renoir descartó de su paleta. Corresponden también a este período El columpio y El bailarín.

En la pintura de retratos ganó siempre un dinero fácil. Sus retratos de mujeres y los delicados y simpáticos de niños siguen figurando entre sus obras más conocidas. En 1879 era especialmente famoso en este terreno y comenzó a atraerse una clientela distinguida. A este período corresponde Madame Charpentier y sus hijas, que presenta a una madre con sus hijas, lujosamente ataviadas, con un perro a los pies. El fondo del cuadro aparece muy cuidado y muestra en el ángulo superior derecho un delicioso bodegón.
En 1879, la prosperidad material del pintor le animó a contraer matrimonio, de cuya felicidad dan muestra los cuadros en los que utilizó a los miembros de su familia como asunto. Dos años más tarde, en 1881, durante su viaje por Italia pintó en Palermo un original retrato del compositor Richard Wagner, que solamente posó ante él durante veinticinco minutos.

A partir de esta época Pierre Auguste Renoir revela mayor elaboración en sus diseños. Asimismo empieza a prestar mayor atención a los maestros antiguos, cuyas obras estudia en los museos, y dedica más atención a los problemas del volumen de las formas humanas y sus valores plásticos que a la simple captación de la coloración fugitiva y fluctuante de la superficie.

Mientras tanto, continuó pintando una gran variedad de temas con estilos dispares, dentro siempre de su característico colorido y de su especial predilección por cuanto de bello se hallaba a su alcance: flores, paisajes, niños con vestidos vistosos y grupos de personas unidas por lazos familiares. Finalmente evolucionó a su tema favorito del desnudo femenino en forma de ninfas o bañistas. Los desnudos, en la plenitud plástica de la carne expresada con tonos cálidos y resplandecientes, forman generalmente parte del paisaje. En la colección de la Fundación Barnes (EE.UU.) existen varias magníficas muestras de estas Baigneuses.




Durante los últimos 20 años vivió Renoir casi completamente impedido por la artritis. Los médicos le aconsejaron un cambio de clima y en 1907 se estableció en Cagnes, en el Sur de Francia, donde continuó pintando a pesar de su enfermedad, aun cuando tenía que atarse los pinceles a las muñecas, ya que no podía sujetarlos con los dedos.

Durante esta época sus lienzos se nutren de amplias formas plásticas. Ya no eran posibles las delicadas tonalidades de sus primeras obras y los cuadros de esta época se caracterizan por el predominio de los rojos intensos. La obra última del pintor tiene ecos de Rubens y demuestra que había aprendido mucho de los venecianos y que pintores franceses dieciochescos, como Boucher y Watteau, no tenían para él secretos. No obstante, la elección de los temas contemporáneos y su presentación realista hacen del artista un pintor francés típico de su época.

Se atribuyen a Renoir más de 4000 cuadros, que enriquecen numerosos museos europeos y norteamericanos: Lisa, El palco, El desayuno, Baile en Bougival, En la terraza, etc.

domingo, 29 de julio de 2007

Pintores - Leonardo da Vinci

Dentro del Arte la 0 siempre me ha fascinado me hubiera gustado aprender a pintar, sobre todo al oleo, me atraen las pinturas del Renacimiento, no asi las puramente abstractas. Sin embargo el cubismo es una forma de pintura que me agrada mucho.

He tenido la suerte de conocer en Madrid el "Museo del Prado", ¡¡¡¡Maravillloso!!!!

Los pintores que me gustan entre tantos del Renacimiento son:

Leonardo Da Vinci, Miguel Angel Buonarotti, Rafael Sanzio, Renoir, Vicent Van Goch, Murillo,Goya, Diego Velázquez,El greco, Rembrant,Pedro Pablo Rubens, Leonardo da Vinci

Leonardo: "Autorretrato" (Hacia 1512).

¿Cómo acercarse a la obra de un hombre al que desde siempre se le ha tenido como paradigma de artista renacentista? ¿Cómo abordar el análisis de la obra de un personaje que cuenta con todas las papeletas para ser calificado como "genio"? Este es el problema de escribir acerca de Leonardo da Vinci (1452-1519), un artista integral, que además de la pintura se dedicó también a la escultura (aunque no se conserva ninguna de sus obras), a la arquitectura (aunque se cree que no se llegó a construir ninguno de los edificios que proyectó), a la ingeniería y al diseño, a la música, a la literatura y a varias otras disciplinas.

Un hombre con una peculiar y extraña forma de escribir (de derecha a izquierda y al revés) yque para colmo, ha sido objeto de una verdadera persecución por los recientes de artista renacentista, sino un verdadero modelo de hombre del Renacimiento,interesado por todas la s cosas... todo el tiempo. Un humanista, en el sentidomás amplio de la palabra.

Pero si lo tratamos exclusiamene como pintor, tendremos
decir que no son muchas las obras que de él se han conservado y
que alguna de ellas (como la famosísima "Última Cena" , se hallaen un pésimo estado de conservación. Da igual: ese fresco, o la Gioconda,o los dos cuadros denominados "La Virgen de las Rocas" sirven para darnos cuenta que nos hallamos ante un gran maestro de la pintura, que maneja igualmente con cumplida soltura el dibujo, que domina la perspectiva y que utiliza el color a su antojo..Leonardo da Vinci: "La Dama del armiño" (1483-1490).


(Raffaello Santi o Sanzio; Urbino, actual Italia, 1483 - Roma, 1520) Pintor y arquitecto italiano. Sus obras representan el paradigma del Renacimiento por su clasicismo equilibrado y sereno basado en la perfección de la luz, la composición y la perspectiva.

Su padre, que fue el pintor y humanista Giovanni Santi, lo introdujo pronto en las ideas filosóficas de la época y en el arte de la pintura, pero falleció cuando Rafael contaba once años; para ganarse la vida, a los diecisiete años trabajaba ya como artista independiente.

No se conoce con exactitud qué tipo de relación mantuvo Rafael con Perugino, del que unos lo consideran discípulo y otros socio o colaborador. Sea como fuere, lo cierto es que superó rápidamente a Perugino, como se desprende de la comparación de sus Desposorios de la VirgenLeonardo da Vinci y Miguel Ángel. con los de este último.

En 1508, el papa Julio II lo llamó a Roma para que decorara sus aposentos en el Vaticano. Aunque contaba sólo veinticinco años, era ya un pintor de enorme reputación. En las habitaciones de Julio II, conocidas en la actualidad como Estancias del Vaticano, Rafael pintó uno de los ciclos de frescos más famosos de la historia de la pintura.

Entre 1509 y 1511 decoró la Estancia de la Signatura, donde pintó las figuras de la Teología, la Filosofía, la Poesía y la Justicia en los cuatro medallones de la bóveda, para desarrollar de forma alegórica estos mismos temas en cinco grandes composiciones sobre las paredes: El triunfo de la Eucaristía, La escuela de Atenas, El Parnaso, Gregorio IX promulgando las Decretales y Triboniano remitiendo las pandectas a Justiniano, estas dos últimas alusivas a la justicia. En un espacio de gran amplitud, organizado con un perfecto sentido de la perspectiva, Rafael dispone una serie de grupos y figuras, con un absoluto equilibrio de fuerzas y una sublime elegancia de líneas. No se puede pedir mayor rigor compositivo ni un uso más magistral de la perspectiva lineal.


La escuela de Atenas, de Rafael

En la Estancia de Heliodoro, decorada de 1511 a 1514, Rafael desarrolló cuatro temas históricos, acentuando en cada uno de ellos un rasgo plástico determinado: el claroscuro en La liberación de San Pedro, la riqueza del colorido en la Misa de Bolsena, etc. En la estancia del Incendio del Borgo (1514-1517) predomina ya la aportación de los discípulos sobre la del maestro, lo mismo que en la Estancia de Constantino, donde sólo la concepción del conjunto corresponde a Rafael.

El pintor simultaneó la decoración de las Estancias del Vaticano con la realización de otras obras, como los frescos de El triunfo de Galatea para la Villa Farnesina. A este período corresponden también numerosos cuadros de la Virgen con el Niño, algo más solemnes y menos cautivadores que los de la etapa florentina. Los retratos romanos, en cambio, superan en veracidad y penetración psicológica a los florentinos. En ambos casos, el dibujo es de una calidad inigualable y el colorido, discreto, servidor de la forma.

A partir de 1518, Rafael se ocupó de la decoración de las Logias del Vaticano con pequeñas escenas del Antiguo Testamento envueltas en paneles de grutescos. La Transfiguración, última obra del artista, es considerada por algunos el compendio perfecto de su arte. Sus trabajos arquitectónicos, de menor importancia que los pictóricos, incluyeron la dirección de las obras de San Pedro del Vaticano.

Miguel Angel. Michelangelo Buonarroti Miguel Angel. Michelangelo Buonaroti
Nacionalidad: Italia
Caprese 1475 - Roma 1564
Pintor, escultor y arquitecto
Estilo: Renacimiento Italiano

Escuela: Cinquecento