lunes, 23 de julio de 2007

Poema de Pedro Miguel Oligado


UNA ELEGIA POR LO QUE NO FUE

Todos se quejan de lo que han perdido,
yo me lamento por lo que no fue.
¿Que son los ramos que secó el olvido
junto a las flores que jamás logre?
De tantas almas que no me han querido,
la que yo amaba, es la que no encontré.
Sólo he soñado lo que no he vivido,
y aun n ose cansa de esperar, mi Fe.

La vida es siempre, como una hermosa casa
donde hay un baile y no se puede entrar;
como una fuente que a la noche envasa,
y brinda estrellas que no alcanza a dar.

Quise aprender una canción distinta
de ésta que apenas, me enseñó el dolor,
y cual rocío que la aurora pinta;
darle a mi llanto, como un resplandor.
Hoy creo andar por una vieja quinta,
donde el pasado no es más que un rumor...

Tal vez la dicha me aguardaba cerca,
de pudorosa, con algún disfraz;
tal vez, mi busca debió ser más terca,
mi fe, invariable, y mi cariño, audaz.

Me he equivocado pero no he perdido
sino las cosas que jamás logré;
De tantas almas que no me han querido,
la que yo amaba, es la que no encontré.

Toda existencia es un poema trunco,
donde hay palabras que faltó rimar;
y todo anhelo se parece al junco
que ataja el agua y que la ve pasar.
Frente a los viajes, me quede en la villa,
solo, en la tarde, como un mirador...
¡Cuanta ternura y cuánta maravilla
quizá no fueron sino un mismo error!
El bien posible es cual nocturna orilla
que, a la distancia, solo es un fulgor.

Ya es tarde, siento, que mi vida ha sido
como las cosas que jamás logré
casi una novia que no me ha entendido,
que pudo ser y que, por fin, no fué...
De tantas almas que no me han querido,
la que yo amaba, es la que no encontré,
Sólo he soñado lo que no he vivido,
y aún no se cansa de esperar, mi Fe.

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