martes, 11 de septiembre de 2007

Poema a la Siesta



Este poema lo escribi cuando vivía con Maruca,
un día de intenso calor, jamás podia dormir, entonces
dejaba mi mente viajar y divagar, Remo el perro
compañero de entonces esta a mi lado, el dórmia como
Maruca.

Siesta

Es tarde de calor
donde todo socaba
me senté,
curce las piernas
en la tierra del jardin

La rosa se deshojaba
saturada de calor
y las violetas humildes
sollozaban con rubor....

El perro, todo extendido
¡Quien sabe lo que pensaba!

Todo estaba apagado
existía soledad,
entre las cosas comunes
entre aquellas que vivimos
dia a día y lo sentimos
parte de nuestro ser..

Tomé un libro
lo miré,
pero no pude leer,
Mi mente y mis sentidos
se iban al más allá..
hacia lejanos parajes,
hasta islas desoladas,
con el color de la siesta,
con un intenso calor,
donde hasta el río parece
que está pidiendo perdón..

Donde todo es tristeza,
donde quisiera llegar
para mezclar con aquellos
a mi eterna soledad.....

3 comentarios:

Mariclo dijo...

Viste mami, en esta poesia expresas lo que yo te digo, me equivoco??

Ahora, yo me pregunto, porqué el rio pide perdón? De que tiene que pedir perdon?

Esta muy linda la poesia...

Anónimo dijo...

Ese poena es real, y si en mi conviven dos personas, la triste y la alegre, son parte de una esencia.

Me pone feliz que te guste y yo me senti lo miso cuando lo encontre!!!

besos mi amor
isafora

Alina dijo...

El rio pide perdón, por nunca detenerse, por arrartrar todo a su paso, por no poder permanecer aun cuando tal vez alguna vez lo desearía, porque acaricia y se va sin conocer aveces su destino.

isafora