
Desde sus humildes orígenes como cazadores semidomesticados de ratones, los gatos se han convertido, probablemente, en las mascotas más populares, y no sin razón justificada. Comparados con los perros, su tamaño no varía tanto de una raza a otra, y no exigen paseos regulares y largos. Son intolerablemente limpios, dedican gran parte del día a limpiar y acicalar su pelaje y, además, acostumbran a evacuar en la cubeta que se les asigna. Así, se convierten en los compañeros ideales para cualquier persona que viva en un piso o en un apartamento
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Sin embargo, no todas las razas de gatos son adecuadas para cualquier ambiente doméstico o familiar, y algunas tienen necesidades específicas. Por tanto, conviene prestar atención especial a la raza que se va a seleccionar.
El gato o gato doméstico (el nombre en ciencia es Felis silvestris catus) es un pequeño mamífero carnívoro. El gato vive en convivencia cercana a los humanos desde hace unos 9 500 años,[1] fecha muy anterior a las previas estimadas en 3500 a 8000 años 

Los nombres actuales más generalizados (gato, cat, chat, catto etc.) derivan del bajo latín cattus, palabra que aludía especialmente a los
gatos salvajes en contraposición a los gatos
domésticos que, en latín, eran llamados felis.

Hay docenas de razas, algunas sin pelo o sin cola como resultado de mutaciones genéticas, y existen en una amplia variedad de colores. Son expertos depredadores y pueden cazar más de cien especies diferentes de animales para alimentarse. También son animales que pueden asimilar algunos conceptos, algunos poseen la capacidad de ser entrenados para manipular mecanismos
simples.
Se comunican con maullidos, ronroneos, silbidos, gruñidos y alrededor de un centenar de diferentes vocalizaciones[3], además de utilizar un lenguaje corporal característico.
Se cree que el gato salvaje africano (Felis silvestris lybica) es su ancestro más inmediato.. 



Como el gato no entiende nuestra lengua, se concentra en los movimientos, la postura y el estado de ánimo de las personas. Muchos gatos pueden comprender tan bien a sus amos, que algunos propietarios de gatos piensan en transmisión de pensamientos. Si la persona se comporta como espera el gato, éste le dedicará toda su atención.
Tú mismo podrás descubrir rápidamente, observando con atención los gestos, la posición del cuerpo y la postura de la cola, en qué estado de ánimo se encuentra tu gato.
Alguos comportamientos del gato ante el hombre proceden de su instinto innato, su comportamiento natural como gatito ante la madre y su comportamiento sexual.
miércoles, 1 de agosto de 2007
YOUTUBE Gatos y mas gatos
Publicadas por Alina a la/s 3:08 p. m.
Etiquetas: Animales
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El capitán de Los Pumas reconoció que “había que ganar como sea”. Además, declaró que se unieron en la adversidad. Y dijo que nunca pudieron jugar bien ante Escocia.

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